El Tintero RCF |
Poesía, narrativa, dibujos y más locuras de la mano de tres autores tan buenos como desconocidos. |
Me pidió gamba o cien para comprar el helado, para el regalón. Luego me pedirían luca o mil para comprar el set de lápices importados en oferta exclusiva. Yo nunca supe si darles gamba o cien, luca o mil.
-FFM

Saliendo del tren, el viejo caminó lentamente por las avenidas de su infancia, viendo a la gente correr tanto por deporte como por sus vidas. Vio la ciudad infrenable; los edificios una vez altos eran pequeños, y los nuevos gigantes serían reemplazados en unos años en la eterna búsqueda de espacios imposibles. Una ciudad desconocida, totalmente distinta a la que recordaba, donde se crió y jugó. Solo entonces miró a su derecha para ver al niño de su mano. Tenía los ojos brillantes, estaba contento de volver del campo a su hogar, tal como lo conocía.
-FFM