El Tintero RCF |
Poesía, narrativa, dibujos y más locuras de la mano de tres autores tan buenos como desconocidos. |
¿Por qué hablamos palabras sin sentido?
¿Será que cada día nos volvemos más autómatas?
Ficha Clínica del doctor Lalanne:
Ictocefalolalia:
La Ictocefalolalia es una enfermedad muy peligrosa que afecta al sistema nervioso central, especialmente a la sección cerebral encargada de la razón, o lóbulo frontal y perifrontal para los entendidos.
Esta patología es altamente contagiosa y los individuos infectados deben ser tratados inmediatamente. El contagio puede ser tanto por vía oral, auditiva y ocular.
Los primeros síntomas de la Ictocefalolalia son razonamientos falaces en forma reiterada, cinismo e incluso egocentrismo. Luego, a medida que progresa el cuadro Ictocefalolálico, el paciente comienza a perder la facultad de razonar y procede a fundar su pensamiento en la inmensa base de prejuicios existentes.
En la etapa terminal, el afectado expele agentes verbales de contagio por medios orales, que popularmente reciben la denominación de “cabezas de pescado” (he ahí el origen del nombre de tan mortífera enfermedad). Naturalmente, la multitud se siente atraída por estas palabras repletas de mentira; no las medita, solo las acepta y las practica como si fuesen una verdad absoluta; lo cual resulta una paradoja si consideramos que a nadie le gustan realmente las cabezas de pescado, al no ser un alimento particularmente sabroso o apetitoso.
La etapa terminal y muerte del paciente se produce inicialmente en su medio interno, pero el sistema continúa funcionando indefinidamente a pesar de la putrefacción que se comienza a acumular en las entrañas del afectado. Puede darse el caso de que haya una muerte total debido a una excreción oral excesiva de materia Ictocefálica, lo cual provoca el deceso debido a la obstrucción de la vía respiratoria.
NOTA: La descripción corresponde a una copia fidedigna del manuscrito de las investigaciones del Dr. Lalanne, encontrada en un recoveco de la biblioteca del hospital regional.